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Es sumamente frustrante hacer algo con la mejor intención y que encima haya alguien a quien le moleste, ¿a que sí?

¿Cómo gestionas tú esas situaciones?

Yo ya entendí que no se puede agradar a todo el mundo.

Sabes que he estado unos días promocionando el Bundle de desarrollo personal. Lo he promocionado porque era autora de uno de los cursos y porque tenía comisión, obvio.

Pero, sobre todo, lo he promocionado y he insistido mucho porque estoy convencida de que por una inversión simbólica muchas personas pueden mejorar su vida. Y esto lo aprendí cuando participé en el Bundle de Vida Sana en febrero y luego recibí montones de correos dándome las gracias por darlo a conocer.

Para mí, vender es ayudar. Y así enfoco mi negocio.

Si hay una persona que sufre porque presenta alimentación emocional y yo tengo un curso con el que ya he ayudado a cientos de personas y su feedback es genial, ¿cómo no voy a animarle a que resuelva su problema con mi curso? ¿Debería guardarme para mí esa caja de herramientas que puede ayudarle?

Bien, el caso es que durante estuvo a la venta el Bundle, te envié cada día un correo en el que al menos la mitad del contenido podía aportarte información, hacerte un clic mental o hacerte pensar. Y finalmente te ofrecía el Bundle.

criticas-email

Al tercer día me llegó un correo de una persona que decía “Si solo me vas a escribir para venderme cosas, dame de baja, por favor”.

Me quedé parada. Se estaba quedando solo con la parte final del correo “me estás vendiendo”. Vaya, todo el tiempo que había dedicado en explicar contenidos que pudiesen ayudar no valía de nada si al final del correo animaba a comprar el Bundle.

Le recordé que al final de cada correo está la posibilidad de darte de baja automáticamente. Con solo un clic.

Además, en los correos del Bundle había otra opción antes. Decía “Haz clic aquí si no quieres que te mande más información sobre el Bundle”. 33 personas pidieron que no les hablase más sobre este tema.

33. De una lista de 6.754 personas. Solo 33.

Un par de días más tarde me llegó un privado de Instagram diciendo que había comprado el Bundle y añadió: “Gracias por hacerme empezar cada día con una reflexión con tus correos”.

Obviamente, se refería a esos correos sobre el Bundle.

Los mismos correos que solo eran para vender, según la otra persona.

Como ves, no existen auténticas realidades. Solo distintas interpretaciones que cada cual hace de la auténtica realidad.

Es como cuando alguien en mi cuenta de Instagram me cuestiona y critica. Normal. En una comunidad con casi 13.000 personas en @yolandacambra y 17.000 en @vivirparacomer es imposible que todo el mundo opine como yo. Y es imposible caerles bien a todos.

critica

Una vez asistí a una charla sobre marca personal y reputación online. El ponente decía “¿Que recibes críticas y comentarios de haters todos los días? Es normal. ¿Qué porcentaje representan esas personas del total de tu comunidad de seguidores, un 7% a lo sumo? Pues tranquilo. Preocúpate y cuestiónate lo que haces cuando un 70% esté en desacuerdo contigo. Pero siempre habrá gente que no te apruebe”.

Brutal.

Ahora, aplícalo a la vida.

Cuando recibes una crítica, o se cuestiona una acción que realizas desde el cariño, o alguien muestra una opinión contraria a la tuya, o se emite un juicio negativo sobre ti… ¿Qué porcentaje representa esa persona de cuantos te conocen? ¿Todo el mundo opina eso mismo de ti, tu familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo…?

Si vas conduciendo por la autopista y viene un vehículo hacia ti en dirección contraria, lo más probable es que sea él quien va mal.

Ahora, si ves que todos van en dirección contraria, ¡espabila!

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