Es curioso cómo nos está cambiando el concepto de comida sana.

El otro día, whatsapeaba con mi amigo Chema al tiempo que él comía en un restaurante. Mientras esperaba a que le sirviesen, me mandó una foto del menú del día.

Los menús saludables en hostelería

De primeros para elegir había arroz caldoso con almejas, coditos con espinacas y champiñones. También calabacín rebozado y escalivada de bacalao. Como segundos: bonito a la riojana, crepes de jamón y queso, o rabo de toro al vino tinto.

Me sorprendió mucho que, como opción más saludable, destacasen el calabacín rebozado y el bonito a la plancha. Casi será mejor que lo dejen a criterio del cliente, visto lo visto. Me quedé como cuando fui al cine a ver “In&Out” y teníamos detrás una pareja con tres niñas. Al acabar, les pregunta la señora si han entendido la película, las niñas responden que sí. La mujer resume diciendo que cuando estamos tristes hay que intentar alegrarse. Me dieron ganas de girarme y decirle: “Señora, deje que las niñas vengan solas la próxima vez”.

Confundimos comida sana con comida de dieta

En mi casa se toma comida sana, pero no de dieta. Y os aseguro que los fritos y rebozados no tienen cabida, por mucho verde que lleven dentro. En mis caminatas, últimamente estoy viendo que el ayuntamiento ha llenado los barrios de contenedores para reciclar el aceite doméstico usado. Y esta mañana pensaba que como no les baje el spray de 3 en 1…

Y sí que uso aceite de oliva, para aliños, para engrasar un poco la sartén… Para planchar verduras o carnes y pescados, para rematar el pan con tomate… Para hacer los huevos a la plancha, que en mi casa no se toman fritos. Y las patatas las tomamos asadas al microondas ¡y esas también llevan vinagreta de aliño!

Una de mis comidas

Estoy convencida de que la harina y el aceite (de dudosa calidad) de ese rebozado es bastante menos saludable que una escalivada con pescado. O hasta un arroz caldoso con almejas, o los coditos con espinacas y champiñones. Y eso que no me agrada que, de cuatro primeros platos, al menos dos sean siempre carbohidratos.

¿Qué es comida sana?

Wikipedia define saludable como Que es bueno o beneficioso para la salud o que la proporciona. Bien, no dice nada de vegetal o bajo en calorías. Por lo tanto, todos los primeros platos de este menú son saludables. En todo caso, deberíamos hablar de cantidades saludables. Porque claro, comerte dos platos de arroz no es saludable. Es evidente que si tomas vegetales puedes permitirte una cantidad mayor sin comprometer tu salud. Y también sería genial que en los restaurantes empezasen a incluir la opción integral de los hidratos de carbono.

El plato Harvard

Aquí os dejo el plato Harvard, que debe su nombre a haber sido diseñado por la Escuela de Salud de la universidad del mismo nombre.

¿Y si busco comida sana en Google?

Quise creer que la persona que definió la opción saludable de ese menú era uno de esos privilegiados por la genética que nunca en su vida han necesitado hacer una dieta para bajar de peso. Pero al llegar a casa busqué comida sana en Google y esta fue la imagen que me devolvió: Montañas de fruta y verdura.

Lo siento, eso no es comida sana, es comida vegetariana. Y se ha restringido la muestra a sólo uno de los grupos de alimentos. Bueno, sana sí es, pero hay muchos más alimentos saludables que no aparecen ahí ni por asomo.

Y al final, parece que no te alimentas bien si no subsistes a base de zumos detox. Y eso no es cierto. La restricción de grupos de alimentos como los carbohidratos favorecen la aparición de trastornos del comportamiento alimentario. Así coomo las ingestas emocionales producidas por la privación.

Segundos platos

Pero vamos con el segundo plato del menú saludable, que tampoco tiene desperdicio: Bonito a la plancha. Curioso teniendo en cuenta que el menú normal hay bonito a la riojana. Creo que el único peligro que tiene es la cantidad de pan que quieras mojar en el tomate. Así que, una vez más, volvemos a las cantidades saludables.

Dieta vs. comida sana

A nadie le gusta hacer dieta, pero si encima ya pensamos en platos aburridos y poco apetitosos, apaga y vámonos. Yo no tengo formación en dietética o nutrición, pero sí que he pasado casi toda mi vida a dieta. Y desde el plano emocional y mental, que es en el que acompaño a mis clientes, el “modo dieta” es devastador y frustrante. La prueba es que siempre terminamos por abandonarlo.

Aprendamos a no restringir, sino a administrar nuestra alimentación. Tenemos la suerte de poder disfrutar de la variada dieta mediterránea, hagámoslo cuidando las cantidades.

Eso es comida sana. Y lo verde, también.

Te ayudo a cambiar tu alimentación y mejorar tu vida en hola@yolandacambra.com