comer-sin-ansiedad-por-la-comida

8 pasos para comer sin ansiedad

Clase online 8 mayo, 19 h

Justo en este momento, a las 22.58 h del 20 de marzo, comienza la primavera. Hoy, la duración del día y la noche coinciden.

Un año más, me ha vuelto a coger por sorpresa. Me pasa lo mismo con los festivos. De repente vienen mis hijos diciendo que pasado mañana no tienen colegio y entonces consulto el calendario y veo que es fiesta local o nacional. Y esta mañana me han saltado los recuerdos de Facebook con la llegada de la primavera.

Es normal que cada año me sorprendan los festivos y cambios de estación. Lo que no es tan habitual es que me sorprenda el amor.

Sí, estoy enamorada. Y se me acelera el corazón al escribirlo, te lo prometo.

Y esta vez no es de la vida, de mi trabajo y todas esas cosas que os cuento que me hacen feliz a diario. Estoy enamorada de un hombre.

Quiero contarte tantas cosas que no sé ni por dónde empezar.

Si me sigues hace tiempo sabrás que hace 4 años que no tengo pareja. Supongo que este tiempo era necesario para aprender a estar sola, no necesitar a nadie, dejar de buscar en otras personas lo que debía darme yo misma y todas esas cosas que cuento cada día en redes sociales.

Y puedo asegurarte que lo he logrado con creces. Hasta me preocupaba engancharme a la soledad porque me resultaba adictiva. Paso semanas enteras trabajando sola y en silencio, y me encanta.

estoy-enamorada-primavera

¿Hay un amor para mí?

En varias ocasiones he contado que me apuntaba en Meetic de vez en cuando, esperando encontrar alguien compatible y que buscase lo mismo que yo.

Tengo conocidos que me dicen que soy muy exigente. Es verdad. Pero cuando eres feliz estando sola, o te suben mucho la apuesta o no te compensa.

Desde hace tiempo, me sentía lista para una relación. No la necesitaba, pero la deseaba. Entonces, ¿por qué no surgía?

Mi amiga Maite, que sin duda que es la persona con la que más he hablado de amor y pareja en toda mi vida, asegura que hay personas que necesitan estar solas para cumplir su propósito de vida, que no todo el mundo está destinado a tener pareja. Y la teoría de mi amiga cobraba cada vez más fuerza. Lo cierto es que mi proyecto profesional me exige una cantidad de energía y tiempo enorme.

Pero una vocecita dentro de mí seguía diciendo: ¿Y si…?

floweestoy-enamorada-primavera

Repitiendo patrón con los hombres

Cuestioné de arriba a abajo mis creencias y pensamientos limitantes. Trabajo cada parte de mí que no me gusta para cambiarla… A pesar de ello, es evidente que estaba repitiendo un patrón con los hombres.

Hace tiempo que fui consciente de que estaba rindiendo lealtad a mi madre. Ella tuvo una vida muy difícil criando sola a sus hijas. Tuvo un marido que la trató mal y nunca más volvió a tener pareja.

Si no conoces las lealtades familiares invisibles, quizá esto que explico te suene a ciencia ficción. Pero repetimos patrones, generación tras generación. Heredamos, sin saberlo, unos patrones. Y atraemos a nuestra vida las circunstancias necesarias para honrar a nuestro clan y perpetuar ese patrón.

Detrás de todo esto hay una cuestión de merecimiento. Inconscientemente, pensamos: ¿Quién soy yo para tener una vida feliz y plena de amor, cuando mi madre tuvo una vida de sufrimiento y soledad? No, no me lo merezco.

Había trabajado en este enfoque, pero creo que no lo suficiente. Así que la pasada Navidad decidí aprovechar el ritual de fin de año para romper la lealtad invisible hacia mi madre y otras mujeres de nuestra familia, con las que compartíamos patrón de ausencia de amor.

Aprendemos a romper las lealtades en mi curso de liderazgo personal Soy de 10. Y el día 3 de abril emito una clase gratuita en directo en la que te contaré algunas de las cosas que vemos en el curso. Puedes reservar tu plaza gratis aquí.

De hecho, las alumnas del curso tienen en nuestro grupo de Facebook el proceso y hasta las fotos de cómo lo hice. Al igual que fueron las primeras en conocer el resultado.

¿Estoy diciendo que gracias a romper la lealtad a mi madre hoy tengo pareja? No puedo asegurarlo. Sólo sé que, después de 4 años, simplemente, ha sucedido. Y comenzamos a vernos el 15 de enero.

Para mí lo importante no fue cómo llegó ni por qué, sino que está sucediendo.

estoy-enamorada-primavera

¿Lo cuento o no lo cuento?

Mi primera intención era no hacerlo público hasta que la relación estuviese más consolidada. Ya sabes, la dichosa seguridad para la que se nos ha programado y de la que tanto nos cuesta desprendernos.

Hasta que pensé: ¿En serio, Yolanda? ¿Todavía estamos en ese punto?

Recuerdo cuando perdía mis embarazos y mi madre me aconsejaba no anunciarlo hasta haber superado los tres meses de gestación. Nunca entendí la razón. Ni que fuese culpa mía perder los bebés. ¿Debería sentirme culpable por decir que he vuelto a abortar?

Y en este caso, ¿debería avergonzarme si mi relación de pareja no prospera?

Tengo muy claro mi planteamiento en esta relación: No sé si es el hombre de mi vida, no sé cuánto durará. Sé que me gusta él y me encanta lo que tenemos. Quiero esta relación. Y la vivo al día.

Y, si se termina, haré lo mismo que con cada persona que sale de mi vida: Agradecer lo compartido, despedirnos y soltar.

Luego entonces, si esa es mi gestión interna, ¿por qué la externa debería ser diferente? ¿Por qué no debería contarte que estoy enamorada y que tengo la suerte de tener hoy en mi vida a un hombre maravilloso? ¿Sólo porque llevamos poco tiempo? ¿Porque existe la posibilidad de que tenga que volver a escribir otro artículo diciéndote que se acabó?

¿Cuál sería el problema en ese caso? ¿Reconocer un fracaso? ¿Y qué habría de malo en ello?

estoy-enamorada-primavera

La penalización del fracaso

Un fracaso tiene toda la connotación negativa que quieras darle. Fracaso cuando hago un sprint para coger el bus y arranca en la punta de mi nariz. También cada vez que digo algo que no es apropiado. Y cuando hago una propuesta profesional y no resulta.

En definitiva, fracaso algunas de las veces que intento algo. Pero, muchas otras, triunfo.
Las únicas personas que no fracasan son las que no están intentando nada.

No había tenido pareja desde que superé el trastorno por atracón (había escrito mi trastorno y lo he corregido, porque ya no es mío).

Todo el trabajo de desarrollo personal que hice para superar esa crisis me ha convertido en una persona completamente diferente. Estaba expectante por ver cómo me desenvolvería dentro de una relación de pareja.
Eso de tener novio, ¿cómo va, cada cuanto se le da de comer? 😉

Lo primero que he descubierto es que tener pareja es una oportunidad de crecimiento única. Me está haciendo plantearme a diario situaciones y emociones que tenía bajo control en la zona de confort de mi soledad.

Pero eso te lo contaré en otro artículo, que acaba de comenzar la primavera y no quiero que te la pierdas leyendo esto.

Es primavera y estoy enamorada

4.8 (96%) 10 votes

¡Suscribete!

Obten mi guía PNL gratuita de alimentación.